Viajar ya no siempre implica aeropuertos, maletas largas o grandes presupuestos. En 2026, una de las tendencias que viene consolidándose en el turismo urbano es la staycation: una forma distinta de descansar que propone cambiar de entorno sin salir de la ciudad. 

El concepto, que nace de la combinación entre stay (quedarse) y vacation (vacaciones), ha evolucionado. Hoy no se trata de quedarse en casa, sino de trasladar la experiencia de viaje a espacios diseñados para desconectar. En este contexto, Costa del Sol ha transformado sus hoteles en destinos completos, donde conviven gastronomía, bienestar, descanso y eficiencia para el viajero moderno. 

Por qué la staycation es tendencia en 2026 

El comportamiento del viajero ha cambiado. Hoy se priorizan experiencias más cortas, pero mejor diseñadas. Las escapadas de fin de semana han ganado protagonismo, especialmente en ciudades donde la oferta hotelera ofrece mucho más que alojamiento. 

Para el viajero corporativo, esta tendencia cobra aún más sentido. Permite integrar trabajo y descanso sin fricciones, optimizando el tiempo y elevando la calidad de la experiencia. 

Desde el check-in, todo está pensado para facilitar la transición: reuniones durante el día y desconexión inmediata al terminar la jornada. 

Qué busca una persona al hacer una staycation 

Detrás de una staycation hay una intención clara: salir de la rutina sin complicar la logística. 

El desayuno buffet marca el inicio del día sin prisa. Luego, espacios como piscina, gimnasio o spa permiten cambiar completamente el ritmo. La habitación deja de ser solo un lugar para dormir y se convierte en un espacio donde también se puede trabajar, descansar o simplemente desconectarse. 

La gastronomía cumple un rol central. Contar con una propuesta sólida dentro del hotel permite optimizar el tiempo y elevar la experiencia, especialmente para quienes no quieren desplazarse después de un día exigente. 

Norte del Perú: eficiencia corporativa y experiencias cercanas 

En ciudades como Piura, Chiclayo, Trujillo, Cajamarca y Tumbes, Costa del Sol ofrece ubicaciones estratégicas que conectan directamente con zonas financieras, comerciales y puntos clave de cada ciudad. 

Durante el día, el viajero corporativo encuentra lo que necesita: conectividad, comodidad y espacios funcionales. Pero es después donde la experiencia realmente toma valor. 

En Piura, tras una jornada laboral, es posible complementar el día con visitas a zonas comerciales cercanas o simplemente relajarse dentro del hotel. La piscina y la propuesta gastronómica permiten una transición natural hacia el descanso. 

En Chiclayo, el entorno urbano permite complementar el día con recorridos cercanos o experiencias gastronómicas tanto fuera como dentro del hotel. El reconocido restaurante Páprika, nominado en seis ocasiones a los Premios Summum, se convierte en una extensión natural del día laboral. Su propuesta combina sabores locales con una ejecución contemporánea, ideal para cerrar la jornada con una cena de alto nivel sin necesidad de desplazarse. Para el viajero corporativo, esto significa optimizar el tiempo sin renunciar a la calidad. 

En Trujillo Centro, la experiencia se integra directamente con la ciudad. Ubicado a pasos de la Plaza de Armas, permite salir a caminar, recorrer el centro histórico y regresar en minutos. Es una forma eficiente de desconectar sin planificación. 

En Trujillo Golf, el enfoque cambia. El entorno es más amplio y tranquilo, ideal para quienes buscan desconectarse sin salir del hotel. Aquí, el descanso ocurre dentro de sus propios espacios. 

En Cajamarca, la cercanía a la Plaza de Armas permite terminar el día laboral y salir a recorrer la ciudad de forma espontánea. La experiencia combina historia, cultura y descanso en un mismo flujo. 

En Tumbes, el clima y la ubicación permiten una desconexión más ligera. La piscina y los espacios del hotel acompañan un ritmo más relajado tras la jornada. 

Staycation en Lima: equilibrio entre productividad y descanso 

Lima ofrece una de las versiones más completas de la staycation. 

El Costa del Sol Lima City se posiciona como un punto estratégico para el viajero corporativo, gracias a su cercanía con zonas financieras y comerciales. Durante el día, permite trabajar con eficiencia; al terminar, ofrece múltiples opciones para cambiar el ritmo. 

Se puede optar por quedarse en el hotel, disfrutar de la piscina o el gimnasio, o salir a explorar la oferta gastronómica y cultural de la ciudad. 

Páprika Restaurante juega un rol clave, permitiendo almorzar o cenar con una propuesta de calidad sin necesidad de desplazarse. En Lima, la staycation no busca aislarte, sino ayudarte a encontrar balance. 

Sur del Perú: Cusco y Arequipa como pausa con sentido 

En el sur, la experiencia adquiere una dimensión más cultural. 

En Cusco, el hotel funciona como un refugio dentro de una ciudad llena de historia. Para el viajero corporativo, esto significa poder alternar entre trabajo y pequeñas pausas: caminar por el centro histórico, explorar y regresar rápidamente al hotel. 

En Arequipa, la experiencia es más equilibrada. El hotel cinco estrellas combina infraestructura completa con cercanía a la ciudad. Aquí, el huésped puede elegir entre quedarse y descansar o salir a explorar. 

Oriente: Pucallpa y el valor de bajar el ritmo 

En Pucallpa, la staycation se vive de forma distinta. 

El entorno natural influye directamente en el descanso. Para el viajero corporativo, representa una oportunidad de desconectar de manera real tras la jornada laboral. 

El hotel concentra la experiencia: piscina, espacios amplios y una propuesta gastronómica alineada con la región. Aquí, el tiempo se percibe diferente, y ese es su principal valor. 

Páprika Restaurante: el eje de la experiencia 

En cada sede de Costa del Sol, Páprika Restaurante es parte esencial de la experiencia. 

Desde el desayuno buffet hasta la cena, acompaña cada momento del día. Para el viajero corporativo, representa eficiencia y calidad: no tener que salir, pero aun así disfrutar. 

Además, funciona como un espacio versátil para reuniones informales, cenas de trabajo o simplemente una pausa bien aprovechada. 

Paquetes que convierten la staycation en una experiencia completa 

La experiencia se potencia con propuestas diseñadas para aprovechar cada momento. 

El paquete romántico

Ofrece una experiencia íntima, con vino, piqueo y desayuno buffet, ideal para desconectar en pareja. 

El paquete familiar

Permite compartir sin complicaciones, integrando alimentación y beneficios que optimizan la estadía. 

Preguntas frecuentes sobre staycation 

Una staycation es una experiencia de descanso dentro de tu misma ciudad, donde el hotel se convierte en el centro del plan. No implica grandes desplazamientos, pero sí un cambio real de entorno. 

Una de las principales dudas es si realmente permite desconectar. La respuesta está en el cambio de espacio. Salir de casa y entrar en un entorno diseñado para el descanso genera una ruptura con la rutina, incluso en estadías cortas. 

También es común preguntarse si vale la pena por pocas noches. Justamente ahí radica su valor: una o dos noches bien aprovechadas pueden generar un impacto real en el descanso, sin necesidad de planificar viajes largos. 

No está pensada solo para parejas. Puede adaptarse a familias, viajeros individuales o ejecutivos que buscan equilibrar trabajo y bienestar en un mismo espacio. 

La ubicación del hotel es clave. Estar cerca de zonas estratégicas permite complementar la experiencia con salidas cortas, sin perder tiempo en traslados. 

Finalmente, la gastronomía cumple un rol fundamental. Contar con un restaurante como Páprika permite elevar la experiencia, integrando comodidad, calidad y tiempo en un solo lugar, algo especialmente valorado por el viajero corporativo.