Rodeado de imponentes andes, “El Mirador” le ofrece una vista privilegiada de los hermosos techos de tejas hechas de arcilla que caracterizan la arquitectura de la ciudad del Cuzco.
Además, su carta hace un balance preciso entre la cocina tradicional peruana y la cocina internacional usando ingredientes de la zona.
La combinación de todos estos elementos lo convierten en un lugar de paso obligado en la experiencia de viaje de todos nuestros huéspedes.
Después de un día de caminata en la ciudad o en el Valle Sagrado, el Bar “Los Candiles” espera a sus huéspedes para ver el atardecer.
Una gran chimenea encendida, bebidas a su disposición y una impresionante vista de la Catedral iluminada, congregan el ambiente perfecto para sentarse a descansar mientras lee un libro o para tener una buena conversación entre amigos.
Entrar al Salón “El Virrey” es como viajar en el tiempo e ingresar a un ambiente cubierto por inmensos murales que algún heredero del Marqués de Picoaga. Se trata de un lugar preparado para eventos especiales, con las comodidades para realizar conferencias, encuentros y cenas de gala.